Ivan Pavlov

Cuando disecciono y destrozo a un animal vivo, oigo en mi interior al amargo reproche  de que con una mano brutal y torpe estoy estropeando un mecanismo artístico incomparable.

 

Presentación

Frecuentemente nos preguntamos si una acción está bien hecha, si es buena o mala, o si lo que hacemos debemos considerarlo como una virtud o como un vicio. Buscamos preceptos que seguir en las enseñanzas recibidas; al no encontrarlas o no satisfacernos, intentamos elaborados razonamientos que nos indiquen la respuesta.
Tarea importante pero difícil. Finalmente, las normas morales cambian de una sociedad a otra y se modifican con el paso del tiempo: la sociedad puede obedecer diferentes normas y aceptar distintos valores de acuerdo con circunstancias o contextos diferentes.
En el pasado la ciencia era vista como un área cuyos principios morales le eran ajenas, simplemente se contentaba con los hechos, sin embargo, hoy en día se acepta que la ciencia está en manos de seres humanos y con todas sus implicaciones , es decir, tiene errores, es susceptible de perfeccionamiento y, quizá lo más importante, cada vez los científicos se sensibilizan del dolor de los demás seres vivos, sin importar si son o no semejantes, al fin de cuentas la vida es la misma para cualquiera que se jacte de poseer dicha característica, y por ello busca tratar con más humanismo a  aquellos seres que les será arrebatada su existencia.

Estos mismos aspectos son los que se enseñan en gran mayoría de los centros educativos de Europa y los Estados Unidos, y algunos de nuestro país, lo que nos pone en desventaja, razón por la cual es importante tomar consciencia de la necesidad de apuntalar los valores éticos que norman el quehacer científico y los procesos de formación de recursos humanos en México. Hoy en día, con presiones de toda índole, es fácil olvidar que existen valores fundamentales que deben guiar nuestra conducta y uno de ellos es el de la integridad en el amplio sentido de la palabra. Estamos en un momento oportuno para revalorar los esquemas que norman la vida académica del país y de reflexionar sobre las posibles enmiendas que coadyuvarían a restablecer un ambiente que fomente una actitud de profundo respeto por los valores éticos en nuestra vida cotidiana y que permita a los científicos del país seguir su verdadera vocación, la de buscar respuestas sin destruir su entorno, que es el de todos los coexisten en este mundo, esto es Bioética.

Hace unos meses leí un libro que me hizo reflexionar, y no por que no haya tenido otro libro que haya causado un efecto similar, lo que me agrado fué la forma en que Desmond Morris describia al ser humano con sus virtudes y miserias sin olvidar en ningún momento el recordarnos que compartimos una gran cantidad de caracteristicas de los demás animales. Desmond Morris iniciaba su libro El Mono Desnudo de ésta manera:

Hay ciento noventa y tres especies vivientes de simios y monos. Ciento noventa y dos de ellas están cubiertas de pelo. La excepción la constituye un mono desnudo que se ha puesto así mismo el nombre de Homo sapiens. Esta rara y floreciente especie pasa una gran parte de su tiempo estudiando sus más altas motivaciones, y una cantidad de tiempo igual ignorando concienzudamente las fundamentales.

Considero oportuno preguntarnos ¿cúal es la verdadera misión del ser humano en el universo?. Si la respuesta es nacer, crecer, reproducirnos y morir, bueno no hay ninguna diferencia respecto a una flor o una lombríz, que la muchas veces sólo cumplen una función biológica y en otras ocasiones nos dejan una marca. El ser humano, desde mi punto de vista, tiene una misión intrínseca y ésta es trascender, gritar, aún despues de muertos, que hemos vivido y que en agradecimiento dejamos nuestras obras para ser recordados, la forma en que seamos juzgados indudablemente deberá ser de acuerdo a nuestras acciones, procuremos que sea la mejor manera.

Dedicatoria

Deseo dedicar este trabajo, pequeño e insignificante, si así se desea ver, pero con consciencia, respeto, gratitud y como una forma de reivindicarme como especie ante las demás. Lo dedico a todos los animales...

Atentamente